jueves, 15 de diciembre de 2011

condena suicida

Me apago de forma fulminante e impactante,
como la más solitaria supernova, que grita su agonía a lo sideral
y me encuentro sumido en una opscuridad sorda y alarmante
en la cual yacen mis pecados claustrofóbicos, presagiando un funeral 
el mismo funeral que condenará y sentenciará mi cronología manchada
y dejará de único testigo al tiempo pasado, que me encontrará culpable,
culpable de escribir mi futuro con amargo vino, portando una espada
dejando ir momentos preciados, tanto el emocional como el palpable

He vivido lo prohibido y encarnado lo deseado
como si mi pacto inicial hiciese justicia burlona ante Dios 
forzando a mi cuerpo a sobrellevar, mi pesado ser cansado
casi tan exhausto como la vez en que hurté a la Muerte la Oz 

El lamento ahora, es demasiado tarde e inadecuado 
porque mis acciones ya han sellado todo trato con la misericordia 
apesadumbrado, inquieto y destruido son los conceptos adecuados 
que definirán mi ser al momento de sentir la inmensa discordia  

Si he de sufrir entonces, la estocada suicida del mal 
encarcelaré el odio a mi alma, para canjearla por un poco coraje
valentía y ahínco que me brindan la energía vital
la cual embasaré en miles de botellas, con el más delicioso brebaje

Finalmente enfrentaré las cadenas de mi malgastado destino
quebrando su corroída y ensangrentada estructura 
para visualizar ante mi, un magullado y angosto camino
sendero que no solo está ausente de la más mínima cerradura
sino que me enseña los errores que he cometido

No hay comentarios:

Publicar un comentario