Tarde o temprano una persona enfrenta las verdades de su vida y en ocasiones, esa asquerosa, terrorifica y sádica lucha interna, termina por acabar con los más básicos principios y valores de alguien que a la vez, muchas veces cae estrujando los pedazos de su alma y se los presenta por parte, cuan si fuese un rompecabezas diabólico y vil que inmaculan su destino. Bueno eso me pasó a mi hace no mucho, dentro de un contexto íntimo y armónico, dado en su mayoría por factores que, de un momento a otro, influiría en tan desgarradora epifanía mental, y casi existencial.
Era una de esas noches en las que la compañia era necesaria, y más, si ésta, estaba basada en una elección personal que había tenido lugar hace poco (relación de pareja); Me queda decir, que gozaba de la estadía con alguién, que en ese momento, resultaba en una experiencia gratificante y acogedora.
La noche, sin duda!, se tornó propicia para experimentar un sin fin de emociones y sensaciones que alterarían mi alma y concepciones sobre; en primer lugar, tener nuevamente una relación y/ o compromiso, y en segundo lugar, alucinar bajó la luna y frente a un mar tranquilo y negro, sin mencionar el intenso soplido costero que azotaba hasta el mismo ser; y mucho más, con solo salir del auto, que por cierto, fué ahí en donde se originó todo.
Mirando fijamente la playa con risas salidas de plantas anónimas que dominaban nuestros sentidos más ocultos, se asomabam, de un momento a otro, atisbos de inmensa soledad personal y angustia casi desbocada que se tornaron en un suplicio interno que poco a poco, marcaban y machacaban mi "yo" introspectivo.
Mirando fijamente la playa con risas salidas de plantas anónimas que dominaban nuestros sentidos más ocultos, se asomabam, de un momento a otro, atisbos de inmensa soledad personal y angustia casi desbocada que se tornaron en un suplicio interno que poco a poco, marcaban y machacaban mi "yo" introspectivo.
Un miedo irracional, solo atribuible a un episódio de pánico o directamente a los efectos del alucinógeno "material" inmaculado de la sociedad, hacian estragos mis ansias y ambiciones, fundian mi ego (que por cierto está un tanto elevado), derritiéndolo a un nivel ínfimo y casi desolador. Me encontraba, de pronto, en un obscuro paisaje, en donde me visualizaba diminuto y susceptible,. La debilidad!, era la sustancia alfa en mi submundo universal. Tanto así, que adoptaba actitudes espásmicas y repentinas.
Me preguntaba y cuestionaba las creencias filosóficas que poseía, he inclúso, ponía a la palestra el tema religioso aludiendo recurrir a prácticas de índole espiritual, negándome rotundamente a invocar deidades de carácter imaginario. Adormecido en casi todos mis sentidos, experimentando la ceguedad cruel de la vida, y culpándome de absolutamente todo!, salían a relucir, los mas profundos miedos y necesidades, de una vida alejada de la presente,.como si vislumbrara mi futuro y mi pasado condensados en una idea común y existencial. Me atribuía de hecho!, la culpa innata de todas mis vidas pasadas, y las que estaban por venir. La cuestión en sí, destruía lo mucho y poco de mi, logrando que mi orgullo se entorpeciera al momento de expresarselo a mi pareja, como un recurso vano y necesario, cosa que incrementó el siniestro pesar, de aquel extraño hecho.
La frialdad de la luna y el mar eran intensamente agónicos,.. me hallaba sumergido en el soporte emocional que en ese momento mi pareja me proporcionaba, calmando en ciertas ocasiones el castigo supranatural sobre mi mismo. Sin embargo volvía, en su mayoría, al abismo cataclísmico de mi alma, despertando, sin duda , la preocupación inmediata de mi estado, por parte de mi novia.
Abordé parámetros abrumadores conforme pasaban las horas, parecía que la burla del mismisimo Cronos satisfacía la supremacía icónica como el dios que fué,... sentía la furia de todos y especialmente de mí mísmo como alguien con atisbos demoniacos y desgarradores, con el único objetivo en el universo de cometer un suicidio mental, casi una experiencia con ápices supernovezcos (si es que el concepto existe, si no es así, he creado algo impresionante !!). Carecía absolutamente!, de la posibilidad de defenderme de mí mismo, comprendí en ese momento, que él único con el poder necesario para causarme un daño emocional irreversible, era yo.
La finalidad de todo esto?, ni idea, no entendí el origen de este "mal" que estaba por acabar con mi ente, durante esa eternidad infima, y ese infinito permanente. Era la primera vez que confundía la alucinación con la realidad, descendía entonces, a un limbo de proporciones diabólicas, peor aún!, que el mismo Tártaro.
Fuí acechado durante horas, sentía cada palpitación de una forma exagerada, mis dolores se amplificaban, como si el volumen de mi exhalación germinará de parlantes salidos de un infierno de ruido alborotador y bullicioso,.. mi corazón en cada punto me susurraba en todo el cuerpo que iba a explotar. sacudía violentamente mi cuerpo y mi racionalidad se vió alterada y sin razón alguna me quedé sin razon a ratos.
Seducido hasta un límite extracorporal de la muerte, emprendí una lucha personal que parecía una guerra. La dosis de cordura frente a la más degenerada locura atemporal era minima y el único "tranquilizante" natural en algunas situaciones era, el viento oceánico que provenía desde un largo recorrido, con el gran objetivo o finalidad de proveerme la capacidad en estabilizar mi estado de multiemociones con indicios de negatividad.
La ceguera mental era insoportable, de un momento a otro adquirí actitudes angustiantes y degeneradas, La muerte me acosaba intensamente, violando mis intensiones de divagar por la vida de forma normal y cotidiana, era ridículo como mis ambiciones más poderosas se derrumbaban como papel mojado,. Pero esta Epifanía demoniaca, (es asi como decidi retratar esta desolación), no dudaba en invocar e imperar al mismo caos en mi ser.
Durante el transcurso de aquella silenciosa agonía,. los niveles psicosomáticos se elevavan peligrosamente,. no tardaría en retomar la locura, con la cual todos nacemos, e intensificarla de forma permanente,. El miedo sin duda reinaba en cada sentido ,. fué asi como viví la eixistencialidad en su forma más pura y decadente.
Sin embargo para mi alivio posterior, aquella falta de cordura que se asomaba sigilosamente por mis venas, que por cierto ya estaban hinchadas por una presión tangible., parecía desvanecerse, Pero no solo por arte de magia , sino por la dulce voz de mi compañera, dueña de su transporte, pero pronto dueña de mi corazón. una salvadora personal y carismática. Dicen que si te mueves en extremos vives todo con mucha intensidad, pues,. a lo mejor eso me pasó a mi, vivir tal experiencia de trascición en una noche llena de locuras y alucinógenos frente a Poseidón, además de encontrar a alguien, quien supongo y creo será fundamental de aquí hacia el futuro, (prefiero ,pensar que si), me llevó a adoptar nuevas experiencias, que espero, sean de carácter positivo, pues al fin y al cabo como se dice; despues de una gran tormenta se avecina la calma.

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