jueves, 2 de mayo de 2013

Historias de una Musa

   
    Es extraño en como estos últimos meses de mi vida marcaron tanto en mi, no solo tú, tus gustos y tu provocadora forma de ver la vida se han incrustado en mi persona, sino que las experiencias que hemos experimendtado fueron el motivo de una felicidad constante y vivaz. De alguna manera te transformaste en el motor fugáz y eterno de lo que considero una plenitud atemporal. Sin duda, traspasaste cada una de mis corazas y supiste entender mi agónica cosmovisión. 

    A través de tu cariño aumentaste mi madurez, de tu compasión mi entendimiento y de tu amor mi forjada fé en nosotros.

    Estas llena de dotes enriquecedores e ilimitados, no solo eres portadora de belleza externa e interna, sino que eres capaz de  engendrar sabiamente tu intelectualidad y poder deducir sistemáticamente, qué hace falta en tu vida. En cierta forma nacen en mí, esboces de admiración cada vez que te miro a los ojos.

    No solo veo a una mujer decidida, es que también veo tu temple, que mal que mal, dibujan tu agraciada personalidad y forma de ser.

    Cada día el extrañarte parece ser un tormento más en mi existencia, una angustia que solo se desvanece cuando escucho tu voz, atravesando mi deshilachada imaginación a una exquisita realidad. Anhelo la forma en que me dices las cosas y en como tus labios retratan la satisfacción de mi alma, más aún si eres capaz de contruir una sonrisa para mi.

    Alzas mi inalcanzablemente y cercano líbido cuando exhalas tu existencia en mi cuerpo,  mientras sentimos el roce de una sulfurada y exitante manera de amarnos. 

    El juego infinito de proclamarnos amor no me ha cansado, tu afecto devoto hacia mi, me resplandece tanto que siento que mi amor hacia ti crece colosalmente. Es que embarcarme junto a ti en viajes gozadores e irreales, han reducido mi trágica forma  de visualizar todo.

Te convertiste en la luz alucinógena y furiosa de mi exacerbado amor.

    Tu cara es motivo de mis más extracorpóreos y pasionales sueños, simple y complejamemnte porque en ella existen tos ojos, que al parpadear y fijarte en mi, se enciende tu mirada que es tan poderosamente atrayante como atractiva, tus labios que enmarcan cada sonrisa que emites y emulan la danza fluvial de mis deseos, mucho más, cuando tengo el gozo afortunado de besarte; Tu pelo, que adopta el adorno divino de tu carácter; inspirador color inundado de pasión y airada belleza; Tus manos, tan suaves y lindas, simplemente es imposible no dedicarles reiterados besos que recorren tu brazo hasta mi anhelado eliixir de amor.


Alcoholizado de asombro por tu repentino interés
obligué a mi estómago a bailar suave y calmado
trazando la línea de tu nombre a un  arnés
que sostenia más que mi coraje y valor agregado 

Deslicé entonces mi mirada hacia tus ojos
y me asomé en ellos para ver una azulada supernova
atestiguando aquel océano infinito de barcos 
que navegaban sutílmente hasta decirte "hola"

Reí, soné y respiré en tu boca una agonía traviesa
marché rumbo al Olímpo y saludé tu voz muda
entonces grité y volé sin sentir demasiada tristeza
es que para la iluminación no existía la iluminación ni buda

A lo largo de la luna bailé tus pasos y corée tu canción 
me azoté en tu regazo mientras danzaba con tu querer
no hubieron pecados que probaran mi tentación 
y es solo que fuimos más sagrados que un símbolo de poder

Abracé tus manos, sonreí en tu pelo y cante tu nombre
castigándome me dispuse a adorarte
dañando mi proío ego, siendo vulnerable como hombre, 
y como alguien libre, me transformé en arte

Reí, soné y respiré en tu boca una agonía traviesa
marché rumbo al Olímpo y saludé tu voz muda
entonces grité y volé sin sentir demasiada tristeza
es que para la iluminación no existía la iluminación ni buda

Tu sabor inspira al más bello océano que he conocido
en donde los peces vuelan y gaviotas nadan 
tus besos parecen huracanes que matan con un solo giro
envenenándome con tu saliva hasta que aves cantan

Lienzos de un cielo borracho forman tu cabello
luciendo como un querubín rebelde
desafías a todos sin poseer ningún sello
solo porque tu figura intimida mi mente.

Reí, soné y respiré en tu boca una agonía traviesa
marché rumbo al Olímpo y saludé tu voz muda
entonces grité y volé sin sentir demasiada tristeza
es que para la iluminación no existía la iluminación ni buda

    Haz de dorrocar mi locura, tan solo para ubicarte al final de mis sueños, porque tú y solo tú!, me conquistáste tan profundamente, puedo decir con firmeza y total solidez: "Te amo Nicol eres la musa de mis sueños y palabras"











No hay comentarios:

Publicar un comentario