Es de esperar que en algún momento simplista del día , en mi caso, la noche, uno tenga que desechar ciertas porquerías materiales que no hacen más que contaminar el hogar y la convivencia,. es decir,. sacar la basura.
Aquella burda acción despierta la negación somnífera de nuestros sentidos involucrados en lo que estamos interesados en hacer, y por obligación o un simple mandato nos causa cierta molestía y hasta en ocasiones, un pequeño dolor de cabeza,. Escribes, ves algo, estas en tu mundo, y llega el inevitable deber de eliminar lo pútrido e inservible.
Esta molestia de ejercer un mero trámite,. invade tu genio y te transformas en un ser en "stand by" con una capacidad neutra, sin sentir, pensar y hasta discernir bien, con el único objetivo de terminar dicha tarea y volver a lo que estabas haciendo,. bueno, eso me pasó solo hace unos segundos ...
El camino hacia la recolección de lo podrido solo se constituía de cientotres pasos exactos,. (minúscula pero no tan personal obsesión),. que debia sortear para volver a incrustarme otra vez en mi mundo. Cuando de pronto, no solo visualicé cada aspecto perspicaz e inperceptible en todo el camino sino que sentía la vibración noctámbula de lo que se construía la noche en sí, alimentada por el velo raudo de la luna y el poco ruido que generaba el clima,. No tardé en observar los siguientes aspectos:
* Al encender mis primeros siete pasos sentí la mirada acechadora de un perro,. que se escondía bajo un auto, mismo transporte, el cual se vió forzado a acusar un movimiento canino, con una alarma. empecé con un susto de sigilosa proporción,.
* Mientas me aseguraba de que la bolsa con su asqueroso contenido siguiera cerrada, un llanto amargo tronó en todo el pasaje,. se trataba de un gato. malicioso en sus sentidos, y burlesco al enfrentar mis pies , segundo susto, esta vez con mayor proporción.
* Seguia el camino, en cierta forma agudizado y alerta, debido quizas, a los anteriores espantos que me habia llevado, y advertí una voz femenina, que exclamaba: "Andate a dormir cabro!",por supuesto no exento de la poderosa y atractiva jerga chilena, llena de fervor y casi una oda en frase a la madre chilena,. pues bien se trataba de una vecina. entonces no hice más que esbozar una inútil sonrisa en solitarios pasos.
* Mas temprano que tarde, subsiguiendo la desapercibida orden de la vecina,. ya casi llegando a mi destino. sentí la brisa mas helada que pude agarrar con mi cuerpo,. dicho suceso terminó por engendrar un atormentado y sismico escalofrio por cada molécula en mi caminar.
* Finalmente cuando alcanzaba tan sucia "meta", me fijé que un tipo de deshilachado aspecto, revolvía toda la basura. Cuando por fin llegué, no quité la inesperada vista de sus ojos,. fueron segundos, pero este lapso para mí, marcó algunos minutos,.Tuve el tiempo necesario para vislumbrar la atormentada vida que impartía y su enorme verguenza al esconder su mirada. Entre dientes y un sesgo de nerviosismo no tarde en inferir casi con un tono susurrante , -"permiso".
*Cuando me di la vuelta y me alejaba con intenso alivio al terminar aquella detallista experiencia, el mismo frio que habia sentido antes de botar la basura, se hizo presente, esta vez acompañada con una tortuosa y lastimera voz que decia - "adelante joven".
*Entonces solo caminé, vi al gato, después al perro y vi la noche por última vez,. quiza centrándome en su más poderoso símbolo y eterna acompañante ,. la luna. solo para llegar y escribir mi corta y mugrienta aventura.

No hay comentarios:
Publicar un comentario